miércoles, marzo 15

La boda de su mejor amiga

Si llego a mis 30 y sigo soltera te casas conmigo eh!
Pues ya que!!!
Gracias a Dios se caso a los 24, ya empezaba a pensar que tendría que hacer si llegábamos a esa edad; no es que hayamos firmado un contrato, pero en poza, se da eso de prometer a priori para amarrarse el dedo al momento del compromiso. (ok, creo que solamente A. y yo lo entendimos).

La invitación no llegó a mi casa, mi lugar era en la mesa del fondo, de espaldas al ponche y a la bocina. No me importó, sabía que la logística no es el fuerte de la novia, pero no importa, somos importantes y nos colocamos más cerca de... “LA FIESTA”.

Si hay mujeres que no me respetan, son el selecto club de las mejores amigas de mi hermana, pero bueno, tenía más de 8 años que no las veía juntas. Y creí ilusamente que me iban a tratar con un poco de respeto.

No fue así, señas, comentarios, sarcasmos y demás armas fueron usadas; he de confesarles que hasta me querían obligar a bailar con “la dama de honor más fea”, pero La Papa se apiadó de mi y me dejó bailar con ella.

Celebridades pelearon a muerte por un pase para la misa, un jotín bailó y cantó Timbiriche hasta que un ente caritativo subió al escenario a bajarlo.

Muchos esperaron un desmayo a pleno vals, pero la novia ya había superado esas etapas. Sus amigas habían comprado con anterioridad un botiquín de primeros auxilios, por si algo pasaba. Pero aún con todo listo, no hubo desmayo como en sus 15 primaveras. No hubo performance a-la-thalia.

La mamá de la novia perfecta, el papá orgulloso, la hermana castrosa y el sobrino peleando a media pista con su primo.

A nuestra mesa llegó “la verdolaga”, una amiga de la primaria cuyo único plus en la vida es tener una hermana más o menos guapa. Brincos, fotos y adiós-gracias-no-cabes-en-esta-mesa.

La Papa, Nancy, Laura y a ratos Aurora chismeaban con singular alegría, la mayor parte del tiempo recordando sus pendejadas. El güero se retorcía en su asiento cada que Nancy bailaba (o platicaba) con otra persona, sin importar sexo, edad o preferencia sexual.

Y yo; yo solamente disfrutaba sentirme, por una noche más, el hermanito menor.

1 Comments:

At 5:11 p. m., Blogger Tonio Corona said...

jajajajaja lo dices como si las amigas de tu hermana fueran las UNICAS que no te respetan jaja... oye.. quien chingaos se caso?

 

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